CONTO-continuación
Aquella tarde volvíó a Rechouso, hizo la labores encomendadas por su padre, y una vez terminadas las mismas, caminó la media "Legua" que le separaba del Castelo. Para subir a la "furna" debia casi escalar un roquedal granitico. Cuando casi habia llegado a ella ya comenzó a desconfiar que el viejo del "capote" no estaba allí. Una vez en la entrada sus sospechas se confirmaron.
Un poco decepcionado, tomó la decisión de volver a casa por el camino más corto, que era monte a través, pués le quedaba un recorrido de aproximadamente "legua" y media.
Después de cenar, como todas las noches de invierno, iba a la casa, un tio de su padre que vivia sólo y que durante las largas noches de invierno, hacia tertulia con todos los de la familia. Era un hombre que ya habia cumplido los ochenta años, habia nacido en el año 1.871. A Isidro y sus hermanos les gustaba mucho escucharlo, pués aparte de ser ameno, era para ellos un pozo de sabiduria. Habia estado en Cuba casí 20 años , tambien conocia varios paise del continente de America. Las historias que contaba estaban llenas de anecdotas, curiosidades y sobre todo de misterio y de emoción.
Isidro les contó a todos los que estaban alrededor "da cociña de pedra" el encuentro que habia tenido con el hombre del "capote" y su no comparecencia en el "Castelo". Será un "fuxido" de los de la via,-dijo su hermano Luis. No creo, -contesto el tio Marcelino,-esos no suelen bajar a los "mugas" por temor a los Carabineros.
Tal como definiste a ese hombre, ya no es la primera vez que oigo lo mismo , pero lo que me llama la atención, es que fué hace más de cuarenta años. A lo mejor es un hijo de aquel hombre, que tuvo casi el mismo encuentro con tu abuelo Demetrio. Seguro que sólo son coincidencias y a lo mejor tiene razón tu hermano y es un "maqui" -dijo el "TI" Marcelino.-
La conversación sobre el hombre del "capote" quedó suspendida e Isidro salió al patio a fumar un cgarrillo, a escondidas, aunque todos los que quedaban en la cocina sabian que iba a hacerlo
´Volvió a mirar aquella enorme luna y la cantidad de estrellas, que con la helada que se estaba adueñando de la noche, parecia que la sufrian ellas, pués tenian un tilileo constante. Terminó de fumar y volvió a entrar en la casa.
.....continuará

