DE AQUELLOS POSOS, ÉSTOS LODOS
A veces el tener cierta edad, y conservar una memoria bastante buena, hace que cuando suceden ciertas cosas a nivel, tanto político como económico, y los políticos de turno me quieren vender, o convencerme de cosas que en ese momento les benefician a ellos, y que en algunos casos uno conoce, por haberlas seguido desde el nacimiento de las mismas y ahora me las presenten de otra manera. Solo se me ocurren dos cosas: o el político de turno me quiere hacer tonto, o lo que es peor, está manipulando los datos.
A ver: a principio de los años sesenta, y finales de los cincuenta, después de una guerra incivil, y la terminación no hacia mucho de la mundial, y dadas las carencias absolutas de toda índole que teníamos, que en algunos casos llegaban al hambre física, y con una represión de no menearse, en todo el país se vivía bastante mal.
En los 50, dos comunidades, de aquella, llamadas regiones, que eran: Cataluña y Las Vascongadas, emergían fuertemente en el mundo económico y empresarial, que seguramente no hubiesen llegado al techo que alcanzaron, sino hubiese sido por el apoyo del gobierno único, y la fuerte inmigración de mano de obra barata que tuvieron, y sobre todo muy dócil
Cincuenta años más tarde, ahora mismo, hay comunidades como Castilla y Loen, y Galicia, que son las que conozco bien, todavía no han llegado a los niveles de aquellas comunidades en los sesenta. Si alguien quiere comprobarlo simplemente que se dé un paseo por las zonas rurales de éstas zonas y que hable con sus gentes y que vea las infraestructuras que tienen.
La industria más floreciente de esas zonas está basada en las personas, mal llamadas de la tercera edad.
En cada casa que fallece un pensionista, al día siguiente los que quedan emigran o la casa se cierra.
Bueno cuando inicié este comentario, quería hacer un breve preámbulo, para llegar al momento actual, y aportar mi punto de vista sobre el fenómeno del terrorismo etarra. Como veo que me estoy alargando demasiado, lo intentaré hacer en dos o tres entregas.
Solo una cosa más, en este país ahora estamos pagando los platos rotos de tiempos pasados, y mientras no se vuelva al origen del problema, jamás será solucionado.
Saludos fraternales.

