DE AQUELLOS POSOS. Continuación II
.................... .Continuación
Con relación a los años cincuenta y al inicio por eta, de los actos terroristas, hay que destacar que al finalizar la guerra del 36, que había sido un alzamiento contra el Gobierno legítimamente establecido y que había sido elegido por todos los españoles en urnas. Los propios vencedores llamaban al inicio de la guerra el GLORIOSO ALZAMIENTO NACIONAL, de donde al final salió la Democracia Orgánica del Movimiento Nacional, con éste último nombre había un Ministerio.
En las comunidades autónomas históricas, siempre hubo ciertos grupos con tendencias independentistas más o menos separatistas del resto del estado. A mi juicio por aquí comienza ya el primer problema. Algún político se ha preguntado alguna vez él porque?. ¿Acaso todas estas comunidades han sido forzadas a integrarse?. Quiero decir que el problema de la unidad de España, a lo mejor es más ficticia que real. De la Península Ibérica nadie se quiere ir, ni puede, y de la misma forma que las comunidades del interior peninsular no quieren ser dirigidas por las Históricas, puede ser probable que se dé lo mismos en sentido contrario.
Tanto en Cataluña, Galicia, País Vasco, siempre, algunos grupos intentaron imponer sus criterios, en unas, más que en otras. Lo mismo que los que ganaron la guerra que también impusieron sus criterios por la fuerza incluso en los territorios donde tenían mayor raigambre.
No hay que olvidar que si en el País Vasco, Sabino Arana hace sus manifiestos y demás arengas, también
En Valladolid lo hace Önesimo Redondo, en Zamora Ramiro Ledesma Ramos y ya a nivel más grande José Antonio Primo de Rivera, que para mantenerlos callados el régimen los absorbió.
En las Vascongadas, se dieron dos cosas, generalizando mucho, Una represión bestial y al mismo tiempo una fuerte inversión del estado potenciando la industria local.
La represión fue de tan fuerte, que la reacción cada vez era mayor. Incluso se había dado el caso de que
Dentro del cuerpo de La Guardia Civil y de la Policía Nacional, muchos miembros de éstos cuerpos cuando tenían un problema con sus mandos, se decía que los mandaban castigados a la Vascongadas.
Quiero decir que fueron obligados a pasar por el "ARO" casi de forma indiscriminada todos los habitantes del país, lo que generó un cada vez mayor rechazo a todo lo de fuera, y una simpatía cada vez mayor hacia los que se enfrentaban e la fuerza del régimen.
Continuará...

