A MORTE DE O SEÑOR TANASIO
Debía de ser a finales del otoño, época en que normalmente se solían "podar" los castaños. En esta estación del año la savia ya casi no circulaba por los árboles, y la poda no les perjudicaba.
Aquella tarde, como la mayoría de las mismas, después de dar cuenta de la merienda, y al comenzar a cubrirse de sombras toda la zona del valle, acentuadas por los soutos de castaños y las montañas que lo circundan, nos reuníamos delante de lo que se llamaba "a porta da tía Inginia".
En este lugar se solían reunir todas las tardes, los jóvenes , las mocitas de la misma edad más o menos, solían pasar por la plazuela con sus cantarelas y "barrilas" para ir a buscar agua a "fonte do souto" y de paso pasar por delante de los mozalbetes. En esos momentos había algunos guiños y entendimientos mutuos entre unas y otros, sobre todo si había, algo de tonteo entre algunos.
Seguramente este tipo de relación entre la juventud de aquella época, que poco difería de la de los antiguos pobladores, seria merecedora de un capitulo aparte. Ya veremos.
Aquella tarde, ya sea porque el frío era grande, o porque tanto Licesio como yo, no suscitábamos el interés de ninguna joven, no subió nadie a la fuente. Decidimos que lo mejor era bajar al bar para ver si le ganábamos un café a algún par de pardillos, que pudieran pagarlo.
Iniciamos la andadura hacia la casa de Caxera, camino que pasaba por el medio del pueblo.
Al llegar a la puerta del señor Adolfo (había estado en Argentina), escuchamos hablar a la "tía" Alicia y la "tía" Serafina. Hablaban desde sus balcones respectivos, que estaban separados por la propia rua por la que bajábamos, pero no enfrente uno de otro.
Al llegar debajo del primer balcón, alguno de los dos de nosotros dijo:
- Tanasio parece que se cayó esta tarde.
- Sí, contestó el otro. El castaño era muy grande.
Sin más comentario pasamos por el medio de la calle, y entramos en el café.
Nos sentamos, pedimos café, e iniciamos una partida al tute con otros dos. Al sentarnos Licesio dijo, vamos a ver cuanto tiempo tarda en morir Tanasio. Nadie hizo caso del comentario.
A los diez minutos aproximadamente de haber entrado en el café, bajó la tía Serafina por la escalera interior del mismo y cuchicheó algo al oído de Caxera. Volvió a subir para su cocina, y entonces el Sr Antonio Fernández (Caxera), le dijo a los viejos que estaban alrededor de la estufa: Creo que Tanasio está muy grave, se cayó de un castaño, y no dan un real por su vida.
Al principio el silencio fue sepulcral, y las caras reflejaban angustia, pero de repente tanto Licesio como yo comenzamos a reír a mandíbula batiente, al mismo tiempo que por la puerta apareció el fantasma de Tanasio, que se podía ver y tocar.
Tanto Alicia como Serafina, a Licesio y a mí nos negaron el saludo durante un buen tiempo.
Aquellas noticias eran mejores que las que transmiten actualmente, tanto la TV, como las emisoras de radio. Nosotros las llamábamos Radio Macuto.


Creo que es lo único de lo que nunca me he acostumbrado del todo. Quizá con un poco más de pudor por parte de las radio macuteras... (Comment this)
bicos (masé) (Comment this)
Mi teoría es que en el pueblo anterior hay chivatos ...jajaja!!!
A mi me gusta en el fondo ...yo me río siempre , porque además hacen unas preguntas super indiscretas jajaj , que sería el mundo sin los cotilleos de pueblo!! (Comment this)
Queria decir que en aquella época, en San Ciprián no habia, ni luz electrica (Candieiras al canto) ni TV.
Yo prefiero aquellos cotilleos y no los de la TV.
Había varos grupos de tertulianos: los del personal "mozo", que casi solo hablabamos de los amorios (tanto hombres como mujeres), los viejos que solo hablaban de la guerra, y digamos los intermedios, que le incaban el diente a todo. Sobre todo a los amorios de los jóvenes.(¿Sería por que lo hechaban de menos?)
De todas las maneras prefiero aquello a lo de ahora en los medios. De aquella no habia "casi nunca" maldad.
Abrazos. (Comment this)
(masé) (Comment this)