30/10/2007

TEMPOS DE MALLAS

Era o último ida de mallas.

Por segundo ano consecutivo, tocoume "andar" coa máquina de mallar. O Xefe e mailo Manolo estaban a facer unha casa, e non era cousa de deixala a medias, pois podía entrar a invernía, e os moradores da mesma, poderian coller unha pulmonia, un forte resfriado, ou quen sabe un andacio gordo.

Eu xa estaba avezado no asunto das mallas, tiñamos un motor marca Lister, de cuatro tempos, admisión, comprensión, explosión i escape. Funcionaba con petroleo ou algo parecido, que se traia en vidons dende Hermisende, lugar donde o achegaba o Maragato, co seu camión, por unha pista infernal que habia entre Lubian e Lapelandia, e dende eiqui, cunha burra, ou un carro tirado por duas vacas, achegabase a capital de Val dos Marcos, Cando non facia de burro éste que suscribe, e achegaba un garrafón de un cántaro, cheo de petroleo para un día de choio. A máquina de mallar era unha da marca Ajuria, e o encragado de meterlle a palla era o meu amigo Silverio, do que xa se falou neste blog, e ainda se volcerá a falar.

Como decia, era o último dia das mallas da barriada de arriba, e tocaba mallar na aira da Ascoira, era a malla do "ti" Adolfo, gran personaxe, que nos enseñou a todos o que era un verdadeiro "gaucho" da pampa argentina, terra donde estivera casi toda a sua xuventude.

A máquina cambiaramola pola mañá, despois de mallar na aira da acancela; malláramos a meda do Pepe da Acancela e maila da Celia, grande amiga miña.(Xa falaremos dela noutro intre, era a muller con mellor memoria que eu conocin).

Cando eu baixaba, despois de comer, para empezar a mallar na Ascoira, por encima dos prados de Falgueiroá, vin trespor unhas vacas na portela de Rebordelo, e albisquei que con elas ia unha moza, que daquela, ela e mais eu tiñamos un bo rollo, como se dia agora.

A patir de eiqui, toda a miña maquinación, era como poderia facer para ir a axudarlle a gardar a vacas.

Cando cheguei a Ascoira, xa habia un fato de xente agardando que se puxera a traballar o personal para acabar pronto as mallas.

Eu seguia a maquinar na maneira de liscar de ali, pois aquela rapaza podia ter moito medo en Rebordelo sen que nadie a axudera.

Asentei o motor e maila máquina, e puxen-os a zerrungar, o Silverio encaramouse no alto da máquina e a malla empezou.

Acercouse a min o meu amigo Caxera, e dixome: vexote un pouco intranquilo, ¿qué che pasa?. Nada, dixen eu, so que eu tiña que estar noutro sitio, e non podo, hasta que acabe a malla.

Non tés ningún problema, dixo él, quedo eu o cargo. Ti fai o que teñas que facer, e non te preocupes. E a última malla e non creo que pase nada raro, se non está o maquinista. E se non para eso estou eu.

Coido que nin gracias lle dei. Lisquei escopeteado, cara a Rebordelo, evidentemente por un camiño que nun principio levaba a outro sitio, por si as moscas.

Ben, cheguei o lugar predeterminado, e tentei de que a moza non tivera medo.

Pero, todo nesta vida ten un pero, non contei con que perto de ali habia dous larpeiros do tabaco, un era meu hirman Xeria e o outro o seu amigo da ialma, o Candido. En canto me columbreron, so tardaron o que tarda unha mosca en prantarse no mel, en chegarse a min.

Como se foran unha parella da Garda Civil,, tomaron posesión do noso "habitat", un por un lado e outro polo outro, e coa ameaza de non liscar, nun momento no que quedemos solos, se non me decidia a darle un pitillo a cadanseu. Foi o primeiro contacto que tiven co soborno.

Deille un pitillo a cada un, e o asunto durou uns dez ou quince minutos. A cousa repetiuse tanta veces, xusto ate que o paquete de Celtas findou.

Entonces deixeron-nos tranquilos, mais daquela apareceo a pai da rapaza, e eu tive que abandonar o terreo, como era caseque a hora de voltar para a casa, e eu non queria, que aquel home maior me vira,

acerqueime ate donde estaban os dous queimadores de tabaco, pedindo axuda. Non hai problema, dixo un deles, imonos para o pueblo, ti montas na burra detrás de un de nós, e naide se vai fixar, se eres ti ou outra persoa, e o asunto concluido.

Cando xa chegabamos o pobo, eu saquei un cigarro e puxen-me a fumalo.

¡Coño!, non quederas sen tabaco.

Non, eu non son parvo, sabia que tentariais queimalo todo, e o outro paquete que levaba no peto non volo ensinei.

Soltei os catro últimos cigarros por aquel día.

¡Tempos aqueles, que os vellos chamaban dourados!.

Este proximo fin de semana haberá que ir as castañas, a Cova de Frade.

Posted by Xabrés da Teixeira at 16:30:58 | Permanent Link | Comments (3) |

25/10/2007

DEDICADO A ELI,AMIGA CATALANA.

CURA ETARRA.

Corría el año 1966, yo residía en Barcelona, y por razones que hora no vienen a cuento, le dí portazo a mi jefe y me fui de la empresa.

Antes de tomar esta decisión estaba convencido que al día siguiente empezaría a trabajar de nuevo, pués varios empresarios me habían ofrecido trabajo y mejores condiciones. Craso error, cuando comencé los contactos para un nuevo trabajo, todo eran disculpas, todo era, donde dije digo, digo Diego, y si te he visto no me acuerdo.

Bien, estoy sin trabajo y con dinero escaso , justo para tirar un par de meses, comiendo poco, un bocadillo al día comprado en el Paralelo de Barcelona, en un puesto delante del teatro Victoria, donde por cinco pesetas te vendían media barra de pan , con algo dentro que nunca quise averiguar que era, y una buena jarra de cerveza de barril. Hala asta el día siguiente, por la tarde a beber agua en la fuente de los jardines que había, o hay, delante del zoo, al lado de la Estación del Norte.

Había que comprar todos los días La Vanguardia, para ver los anuncios, una pela más de gasto, alguna llamada por teléfono, y lo mismo, los ahorros que había dentro del cerdito se agotaban, pués cuando estás en una situación tal el tiempo no corre, ¡vuela!.

Yo tenia hermanos en Barna, pero no quería inquietarlos con mi situación.Al final ya se había hecho la situación insostenible y recurrí a Xería, que trabajaba en una cadena de restaurantes y para comer me solucionó el problema.

Bien, un día, caminaba por delante del Restaurante Siete Puertas, al lado de la Barceloneta, iba a comer algo al lugar donde estaba mi hermano, donde tenia algo de crédito para ir tirando, mejor dicho para ir comiendo.

Como decía a la altura de Las Siete Puertas, por la misma acera por la que yo transitaba, a unos doscientos metros, veo una persona joven, bien vestida que camina en sentido contrario al mío.(no sé por que hay que fijarse, a veces, en ciertas cosas). Cuando llegamos al momento de cruzarnos, ésta persona me aborda y me dice : Mira, por favor, puedes darme para un bocadillo, llevo más de veiticuatro horas sin comer, y no tengo ni un duro.

Miro al cristiano a los ojos y le digo : Ya somos dos, si te parece montamos un chiringuito para ver si alguien nos da algo.

Ante la cara de estupefaccion del pobre hombre, yo le digo : A ver, no te estoy tomando el pelo, ahora mismo yo voy a ver si como invitado por un hermano mío, que trabaja en aquel restaurante, porque tampoco tengo un duro. A lo mejor nos fía a los dos.

Me contesta él, tú tienes un hermano algo a lo que agarrarte, yo acabo de de salir de la cárcel, y no soy de aquí, soy del País Vasco.

Nos fió mi hermano, Xeria, a riesgo de perder él también el trabajo, cosa que no sucedió. El Invitado resultó ser cura, había sido acusado de pertenecer a eta, cosa que no quise saber si era cierta o no, me refiero a lo de eta, cura sí era pués tenia documentación que lo acreditaban.

DE aquella eta no era lo que es hoy, yo tenia algún amigo que pertenecía a la organización, cuando estabamos en la "mili", y aquello no tenia nada que ver con lo actual.

Abrazos a todos, y de nuevo :GRACIAS XERIA

Posted by Xabrés da Teixeira at 16:27:14 | Permanent Link | Comments (6) |

22/10/2007

TABAQUERIAS

CURIOSIDADES ALREDEDOR DEL TABACO, POR LOS AÑOS 60.

Como todos sabréis, de aquella, el fumar estaba muy mal visto. No por que fuera pernicioso para la salud, sinó por motivos menos científicos: Costaba dinero, y sobre todo era una falta de respeto a nuestros mayores ¿?.

Yo, como todos, empecé a fumar para ser más "hombre". Primero los domingos, después los días de paseo que los frailes nos daban (los jueves), y al final, ya con el vicio a cuestas todos, los días.

Como era de esperar, una vez metido en el lío, todo cuanto dinero caía en mis manos iba para tabaco.Hay que decir que el dinero, de aquella, era un espécimen raro y escaso, y aunque un paquete de Celtas cortos costaba 3,50 pts. A veces nos teníamos que juntar tres o cuatro para conseguirías.

Estando en el pueblo, algunos llegamos a fumar hojas de "silva" y de patata. Y lo mas socorrido era el cuarteron, del que salían unos setenta cigarrillos aprovechando bien las colillas y costaba 0,50 pts. Más que el paquete de cigarros liados.

El Asunto es que, en la capital de Val dos Marcos, hay una generación de exfumadores, algunos de los cuales descargan su conciencia diciendo que yo, pobre de mi, fui el que los introdujo en el "vicio do tabaco".

No sé, yo no recuerdo de haber obligado, con coacciones, amenazas y menos con armas, e nadie a fumar, pero bueno si ellos creen que la culpa ha sido mía, que denuncien a la que entones era tabacalera española, que vendía elproducto. Yo sólo lo consumía, mejor dicho lo quemaba. Las peripecias fueron gordas; desde quemar la ropa, pasando por comprar "o fiado" y esconderse de todo cristo.

Algunas anécdotas que recuerdo ahora os las voy a relatar: La primera vez que fumé delante de mi padre, de aquella tendría unos quince años, fue en una ocasión que estabamos trabajando juntos en Rechouso, y en un momento determinado, Pepe sacó la petaca para liar un cigarrillo, y a renglón seguido me la ofreció. Me tendía la petaca con la mano izquierda, y yo escesivamente desconfiado, interpreté que, cuando fuera a coger la petaca, él con la otra mano me soltaría un rijostio. Mi padre se dio cuenta del detalle y, retirándose un poco me la tiró, la petaca, yo la recogí, lié mi cigarrillo y lo fumé. Entonces Pepe me dijo: No te escondas de mi para fumar, pués si tienes el vicio ya no hay remedio, y lo único que vamos a conseguir es gastar mas tabaco por tirarlo cuando nos encontremos, y que cada vez que quieras fumar te alejes del lugar donde estamos trabajando, para esconderte, y así perderemos más tiempo. Conozco el tema por que fue lo que me pasó a mi con tu abuelo, y sin embargo aquí estoy fumando. Algún día tenemos que intentar dejarlo.

Otro día os contaré el chantaje al que fui sometido por Xeria y Cándido, con el tabaco.

Si podéis, ¡no fuméis!

Posted by Xabrés da Teixeira at 14:40:42 | Permanent Link | Comments (10) |

19/10/2007

CARTA II, Ó XERIA.


Hola Xeria, vaisme a chamar pesado por contactar contigo, de forma epistolar, (as outras maneiras deixamólas para ti e eu solos), pero como ti ben sabes por eiqui ainda andamos metidos dentro das formas e da materia, con as consecuencias correspondentes.

Vai pouco tempo, escribinte para decirte que o noso amigo Horacio, cambiara de estado para pasar a mesma forma a que ti estás xa habituado. Supoño que xa falariais algo.

Hoxe, tamén con un pouco de retraso, pois hai que deixar que as augas se soseguen, quero contarte tamén que outro amigo, parente e veciño inicióu a mesma andadura cara a donde ti estás.

Non sei se sabias que o noso Loy, estivo pelexando nos últimos tempos, cunha cousa chamada cancro, e que polo que le escoitei a algún galeno, parece que é un defecto de diseño dos humanos.

Bueno, o caso e que o Loy deixounos, precisamente o dia da festa da Virxen do Rosario. Quero pensar que esto foi un bon agoiro.

Como sempre que pasa unha cousa de estas, o mais fodido é para os que quedamos, pois por moito tempo que pase nunca acabamos de acostumarnos, a falla dos amigos.

Cando teñas a oportunidade de estar con él, prestale algo da túa xa longa experiencia, e dille que por o que queda eiqui que non se preocupe, pois entre todos seremos capaces de ir tirando, e axudarnos uns os outros.

Hagora que xa sodes por ahí un bon feixe, espero que de cando en vez, vos acordedes dos que ainda por eiqui andamos.

Espero que outro dia te poda contar outro tipo de novas.

Dale memorias o Loy e a todos os conocidos e xa nos veremos.

Un recordo grande.

Posted by Xabrés da Teixeira at 11:13:05 | Permanent Link | Comments (4) |

15/10/2007

O BAUTIZO DA JESUSA

UNA DE CURAS

Era a finales del año 1934, en el pueblecito perdido en la sierra de la GAMONEDA, a mas de mil metros de altura sobre el nivel del mar, en el límite con los pueblos portugueses de Vilarinho y Montezinho , éste último que da nombre a la renombrada Reserva portuguesa que abarca casi toda la comarca de Tras Os Montes, y donde, a caballo de la "raia" está O Castelo de o mau Veciño, también conocido como El Castillo del Rey Bamba, pueblecito llamado desde siempre "A TEIXEIRA", rebautizado después de la emigración de algunos de sus vecinos como "La Tejera". Este topónimo parece que deriva del árbol en vías de extinción denominado TEIXO, en gallego y portugués y TEJO, en castellano. De hecho en el límite de la sierra de la Gamoneda, existe actualmente un TEIXEDELO que a Dios gracias, parece que lleva trazas de ser conservado.

En el mencionado pueblo, en el año reseñado, nació una niña, hija de DEMETRIO y MARTINA, era la quinta de una saga de hermanos, algunos de los cuales ya tenían 20 años.

Llegó el momento de bautizarla, y un domingo, pués solo ese día iba por allí el cura, y eso si no hacia mal tiempo, una hermana de la recién nacida, que iba a ser la madrina, al salir de misa se acercó al cura para decirle que querían bautizar "a rapaza". Salió de la entrevista llorando, corriendo para la casa de sus padres, y cuando pudo decir algo, fue a su padre Demetrio diciendo: "dice o cura que vayas ti a falar con él, parece que le debes algo".

Demetrio montó en cólera y le dijo a ella y a sus hermanos que estaban presentes : "non vos preocupedes que a rapaza non queda sen bautizar". Cogió las riendas de la yegua, y salió casi disparado por la sierra hasta llegar al pueblecito de Hedroso, del cual era natural su suegro, que tenia un pariente cura.

Cuando llegó, le explicó a su suegro y al cura de Hedroso, lo que había pasado y que todo era debido a que él se había negado a pagar el diezmo de su cosecha, a el hermano del cura de A Teixeira, porque, según decía "el non se marchara a América a traballar coma un burro, para xuntar catro cans, para mercar vacas e seguir traballando toda a familia, e seguir pasando fame. Agora no lle vou dar a éste landrán o que necesitan os meus fillos, e mais eu e a miña muller".

Volvió a la querida TEIXEIRA y le dijo a su hija, y al resto de la familia :"o próximo domingo faremo-lo bautizo da rapaza na casa dos seus abós de Hedroso".

El jueves siguiente, día de la fiesta patronal de A TEIXEIRA, San Esteban, día en que había tres curas para decir misa "cantada", dos de los curas invitados se presentaron en casa de MARTINA Y DEMETRIO, y los convencieron de que bautizasen la niña durante la misa del día de la fiesta, y que nadie les iba a cobrar nada, uno de los curas era de Montezinho.

La que iba a ser, y fue, madrina de la ya llamada JESUSA, aquel día volvió a llorar, pero esta vez de alegría.

El cura murió rico, pero parece ser que dando grandes lamentos de que no quería morir.

Vaya por Dios.

Demetrio era mi abuelo, Martina mi abuela, la que si iba a bautizar mi querida tia-hermana , y la madrina mi madre Dolores.

Al cura se le perdonó todo.

Posted by Xabrés da Teixeira at 14:10:03 | Permanent Link | Comments (8) |

10/10/2007

CAN BORRACHO

TIEMPO DE HACER LA CASA I (cortar as canterias-cadela borracha)

Principio de los años sesenta : Había llegado el tiempo de hacer, mejor, rehacer la casa. Pepe y sus hermanos habían partido la herencia de sus padres, a cada cual le había tocado un trozo de casa, que cuando vivían los abuelos era suficiente, pero ahora, que cada uno tenia su familia, no bastaba.

A la mayor de las hermanas, Marcelina, le había tocado la casa paterna, a Pepe la casa del "ti" Marcelino, viudo de una hermana del abuelo; "a madriña Jesusa", al tío César la casa donde vivíamos nosotros y a la tía Cecilia, la menos afortunada, le tocó el "minoco" con el terreno y "a pallarega".

Iremos narrando en sucesivos capítulos?, como se fueron construyendo, o reconstruyendo, las casas y las peripecias de las que tengo conocimiento, y en las que participé.

Comenzaré por la reconstrucción de la casa que ahora es de mi hermana Milagros, y que fue la que originariamente heredó mi padre, casa que entre nosotros le llamábamos coloquialmente "a casa do tiu".

Para situarnos bien, diremos que la casa tenia unos treinta y cinco metros cuadrados, que nosotros éramos cuatro hermanos y los padres, y que salvo amontonados, era difícil, por no decir muy difícil, el poder vivir, mejor dicho caber en ella.

Todas las casas, de aquella, solo tenían para los humanos la parte alta, la baja eran cuadras para los animales, es decir que debajo de nosotros teníamos la calefacción animal compuesta de cerdos, y ovejas, sin olvidarme de la cabra que daba leche para mi hermano César.

Pepe, de acuerdo con su cuñado Manolo, que también tenia que hacer la de él, decidieron que se podía ampliar la parte alta con unas columnas laterales y anexionando la parte alta "do bodego", se podía ampliar la zona humana en unos vente metros cuadrados.

Ay que decir que la casa la iban a hacer ellos dos, pués Pepe era "carpinteiro" y Manolo "canteiro", intercambiaban jornales y solo tenían que comprar aquellos materiales que la naturaleza no tenia en la capital de Val dos Marcos.(Algunos ahora le llaman Valle del Tuela, que tampoco está mal).

Lo primero que se hizo fue ir a "As Carbuizas", a cortar granito, y digo bien al decir cortar, pués literalmente era lo que se hacia, Manolo era un gran experto, casi tanto como Raúl. Se tomó la decisión de cortarlo a finales del verano y concretamente en ese lugar, porque era " a sementeira" en esa zona (a folla de Rechouso), y entre septiembre y octubre iban los labradores a llevar "esterco as leiras" y al regreso, mi padre les pedía el favor de que le llevasen de vuelta una o dos piedras. Hubo quien se negó a ayudar, y alguno hubo que Pepe le debió el favor "in aeternis", pero la mayoría de los convecinos se portaron de maravilla, incluso hubo alguno que sin tener que ir por allí, fue a propósito un par de veces para traer piedras para la casa de Pepe.

Yo que tendría unos dieciséis o diecisiete años, colaboraba con ellos en todo lo que me mandaban, encantado de la vida de poder ayudar, y de que me tratasen como uno de ellos. Por cierto, aquí comencé a fumar delante de mi padre, cosa que ahora no viene al caso.

Para cortar las piedras, salíamos temprano de casa y recorríamos los mas o menos tres kilómetros que había hasta donde estaba instalada la cantera. Llevábamos merienda para comer al medio dia y regresábamos por la noche. Evidentemente no faltaban las ensaladas, todavía hacia calor, ni la "bota" de un buen vino elaborado con la uvas de Vilares y Trasil.

Mi tío Manolo tenia una perra de caza llamada "Canaria", era un cruce de perdiguero portugués y podenco de la misma nacionalidad. La Canaria a la sazón tenia una cría con cuatro o cinco meses. La cría era muy bonita e inteligente y sobre todo siempre tenia ganas de jugar.

Un dia mientras comíamos sentados en un prado, al lado de una fuente, donde habíamos dejado a refrescar el vino, la perrilla no cejaba en su empeño de meterse entre mis piernas y mordisquearme las rodillas, hasta que cansado de retirarla, le cogí la cabeza entre mis rodillas y con la bota de vino le rocié el hocico, pensando que así se enfadaría y me dejaría tranquilo. Craso error, nos dimos cuenta de que, en vez de rechazar el vino, se lamía como si lo hubiese bebido siempre, y se veía que le gustaba. Reincidí en echarle un poco mas de vino en el hocico, y la perra se separó de nosotros y se acostó.

Parece que a la perra le gusta el vino- dijo Manolo- igual se ha emborrachado.

Es una cosa extraña – dijo Pepe- nunca vi un perro bebedor.

En aquel momento yo estaba comiendo un trozo de tomate, y por mi torpeza, se cayo al suelo, la perra lo vió y como un relámpago lo cogió y se lo comió como el mejor majar del mundo. Le echamos un poco de lechuga y lo comió, un trozo de pimiento verde crudo y también lo trago, y quedaba mirando a ver si se le echaba más. (Intentar hacer lo mismo algún dia y veréis).

El caso fue que, no sabemos si por el vino por la ensalada o porqué, que de súbito la perra se puso a dar saltos, a intentar cogerse la cola, y a aullar casi como los lobos, hasta que la madre, la Canaria se puso seria le pegó un par de ladridos secos, y cogiéndola entre sus fauces se la llevó detrás de una "carqueixas"

Supongo que para echarle la bronca y evitarle el ridículo que estaba haciendo

También cortamos piedras aquel día.

Posted by Xabrés da Teixeira at 20:37:42 | Permanent Link | Comments (9) |

02/10/2007

LAGUNA DE ANTELA

HISTORIA VERIDICA Y JAMAS CONTADA DE "A LAGOA DE ANTELA"

Cerca de la ciudad actual de Xizo da Limia, en tiempos muy remotos, existió una grande y próspera ciudad, llamada Antioquía.

Eran muy ricos los habitantes de dicha ciudad, porque entre otras muchas cosas, en los alrededores había abundante oro, que era arrastrado por el río que atravesaba la misma,

El río se llamaba, río del olvido, pués todo aquel que bebía de él, o se bañaba , olvidaba absolutamente todo, y solo quería estar en Antioquía y participar de todas las fiestas, banquetes y orgías que en ella había todos los días.

Dicen que un general romano, rompió el temor de la gente al río, al meterse en él, pero lo real, cierto y verídico, es que no fue así, pués las personas viejas del lugar saben,por tradición oral, que el famoso general, fue unos de los fundadores de Antioquía, y el que más oro aportó, al quedarse con todo el que sus soldados rapiñaron en todo el noroeste de Hispania, amen del que arrastraban los ríos, y el propio río del olvido.

Bien sabido es por todo el mundo, que cuando una persona acumula oro y otras riquezas, se olvida de su pasado, sobretodo si es de pasado humilde. Algunos, por no decir la mayoría, se olvidan de sus padres, pués cambian de nombre y en algún caso también de idioma. Se supone que es para que no se le note.

La fama de Antioquía, era tanta, que llegó, con el transcurrir del tiempo, hasta los caballeros de la Tabla Redonda a la cabeza de los cuales estaba el Rey Arturo.

Enterados de la depravación de Antioquía, y con el ánimo de redimir a sus habitantes organizaron una expedición, o cruzada, como ellos llamaban a la invasión de países vecinos y no tan vecinos.

Llegaron a la población y como no podía ser menos, se apoderaron de todo, perdieron la memoria, pero sucedió un milagro se la hicieron recuperar a los vencidos, que debieron abandonar su querida Antioquía, todos recordaron de súbito su procedencia. Era cuestión de vida o muerte.

Los recién llegados hicieron buenos a los vencidos, la depravación creció a límites insospechados. El hedor llegó a los cielos, y Dios decidió destruir la ciudad. Entonces Jesús el hijo del Carpintero, intercedió por sus habitantes y pidió permiso para encontrar alguna persona justa, que diese pié para poder implorar por el resto.

Se presentó en la ciudad, bajo la forma de un pordiosero, pidiendo para comer y cobijo. Recorrió toda la ciudad casa a casa, y nadie se apiadó de él, ni un sorbo de agua consiguió.

Desolado y con la idea de destruir la ciudad, salió de la misma, y en el bosque se encontró con una luz en una pequeña cabaña, que estaba habitada por una anciana y pobre mujer.

Llamó a la puerta y la buena mujer le mandó entrar y sentarse al fuego, si se le podía llamar así, pués era mas el humo, que el calor que desprendían las pocas ramas que se quemaban.

Pidió algo de comer y la anciana ordeñó la cabra que tenia y le dio un cuenco de leche, con un poco de pan de centeno, ya bastante duro, que Jesús comió con la leche ; luego la mujer le dejó su camastro para que durmiese aquella noche, mientras ella estuvo teniendo cuenta del fuego.

A la mañana siguiente, Jesús cogió a la mujer de la mano y la llevó a ver el lugar donde antes había estado Antioquía, ¡ERA UNA INMENSA LAGUNA!.

Sólo la caritativa anciana se había salvado.

La noticia corrió como un reguero de pólvora ardiendo, y toda la gente de los contornos conocieron la historia, que dice que en las tardes de finales de verano, cuando los rayos del sol entran ya oblicuos sobre la laguna, se ven desde lejos brillar, las armaduras de la huestes del rey Arturo y su corte.

Las noches del 24 de Diciembre, se oye cantar un gallo en el fondo de la laguna, Por eso desde entonces en la mayoría de la iglesias, como veleta hay un gallo.

Y los días 24 de Junio al medio día desde un monte cercano, se puede ver durante unos minutos la villa de Antioquía tal como había sido.

Mas de un pastor la vió, y sobre todo las parejas de enamorados, que en ese día se acercaban al borde.

Desgraciadamente para nosotros ya nunca tendremos la oportunidad de ver esos prodigios, pués en el año de 1.954, la laguna fue desecada, con pretextos poco comprensibles,

echándose a perder tanto los prodigios como el hábitat de miles de aves migradoras, que solían criar allí, y por las tardes del verano-otoño, ya no se oye el croar de la ranas, ni se ven los fantasmas de la corte del rey Arturo, convertidos en mosquitos.

Que nadie os cuente otra, esta es la más verdadera, según el último paragüero de la zona.

 

Posted by Xabrés da Teixeira at 22:23:26 | Permanent Link | Comments (4) |