Tuesday, October 2, 2007

LAGUNA DE ANTELA

HISTORIA VERIDICA Y JAMAS CONTADA DE “A LAGOA DE ANTELA”

Cerca de la ciudad actual de Xizo da Limia, en tiempos muy remotos, existió una grande y próspera ciudad, llamada Antioquía.

Eran muy ricos los habitantes de dicha ciudad, porque entre otras muchas cosas, en los alrededores había abundante oro, que era arrastrado por el río que atravesaba la misma,

El río se llamaba, río del olvido, pués todo aquel que bebía de él, o se bañaba , olvidaba absolutamente todo, y solo quería estar en Antioquía y participar de todas las fiestas, banquetes y orgías que en ella había todos los días.

Dicen que un general romano, rompió el temor de la gente al río, al meterse en él, pero lo real, cierto y verídico, es que no fue así, pués las personas viejas del lugar saben,por tradición oral, que el famoso general, fue unos de los fundadores de Antioquía, y el que más oro aportó, al quedarse con todo el que sus soldados rapiñaron en todo el noroeste de Hispania, amen del que arrastraban los ríos, y el propio río del olvido.

Bien sabido es por todo el mundo, que cuando una persona acumula oro y otras riquezas, se olvida de su pasado, sobretodo si es de pasado humilde. Algunos, por no decir la mayoría, se olvidan de sus padres, pués cambian de nombre y en algún caso también de idioma. Se supone que es para que no se le note.

La fama de Antioquía, era tanta, que llegó, con el transcurrir del tiempo, hasta los caballeros de la Tabla Redonda a la cabeza de los cuales estaba el Rey Arturo.

Enterados de la depravación de Antioquía, y con el ánimo de redimir a sus habitantes organizaron una expedición, o cruzada, como ellos llamaban a la invasión de países vecinos y no tan vecinos.

Llegaron a la población y como no podía ser menos, se apoderaron de todo, perdieron la memoria, pero sucedió un milagro se la hicieron recuperar a los vencidos, que debieron abandonar su querida Antioquía, todos recordaron de súbito su procedencia. Era cuestión de vida o muerte.

Los recién llegados hicieron buenos a los vencidos, la depravación creció a límites insospechados. El hedor llegó a los cielos, y Dios decidió destruir la ciudad. Entonces Jesús el hijo del Carpintero, intercedió por sus habitantes y pidió permiso para encontrar alguna persona justa, que diese pié para poder implorar por el resto.

Se presentó en la ciudad, bajo la forma de un pordiosero, pidiendo para comer y cobijo. Recorrió toda la ciudad casa a casa, y nadie se apiadó de él, ni un sorbo de agua consiguió.

Desolado y con la idea de destruir la ciudad, salió de la misma, y en el bosque se encontró con una luz en una pequeña cabaña, que estaba habitada por una anciana y pobre mujer.

Llamó a la puerta y la buena mujer le mandó entrar y sentarse al fuego, si se le podía llamar así, pués era mas el humo, que el calor que desprendían las pocas ramas que se quemaban.

Pidió algo de comer y la anciana ordeñó la cabra que tenia y le dio un cuenco de leche, con un poco de pan de centeno, ya bastante duro, que Jesús comió con la leche ; luego la mujer le dejó su camastro para que durmiese aquella noche, mientras ella estuvo teniendo cuenta del fuego.

A la mañana siguiente, Jesús cogió a la mujer de la mano y la llevó a ver el lugar donde antes había estado Antioquía, ¡ERA UNA INMENSA LAGUNA!.

Sólo la caritativa anciana se había salvado.

La noticia corrió como un reguero de pólvora ardiendo, y toda la gente de los contornos conocieron la historia, que dice que en las tardes de finales de verano, cuando los rayos del sol entran ya oblicuos sobre la laguna, se ven desde lejos brillar, las armaduras de la huestes del rey Arturo y su corte.

Las noches del 24 de Diciembre, se oye cantar un gallo en el fondo de la laguna, Por eso desde entonces en la mayoría de la iglesias, como veleta hay un gallo.

Y los días 24 de Junio al medio día desde un monte cercano, se puede ver durante unos minutos la villa de Antioquía tal como había sido.

Mas de un pastor la vió, y sobre todo las parejas de enamorados, que en ese día se acercaban al borde.

Desgraciadamente para nosotros ya nunca tendremos la oportunidad de ver esos prodigios, pués en el año de 1.954, la laguna fue desecada, con pretextos poco comprensibles,

echándose a perder tanto los prodigios como el hábitat de miles de aves migradoras, que solían criar allí, y por las tardes del verano-otoño, ya no se oye el croar de la ranas, ni se ven los fantasmas de la corte del rey Arturo, convertidos en mosquitos.

Que nadie os cuente otra, esta es la más verdadera, según el último paragüero de la zona.

 

Posted by xabresdateixeira@mundo-r.com in 20:23:26
Comments

4 Responses

  1. Anonymous says:

    Guauuuu… que sorpresa ler esta historia paiño. Resulta que levo uns meses escoitando cousas sobre ela, pero esta historia nunca a ouvira.
    Parece ser que agora están intentando recuperala, aínda que hai un pouco de liortada na zona.
    De todos xeitos contoume un compañeiro de Verdegaia que,por certo ten unha filla que se chama Antela, que a xente da zona creía que a lagoa era tan ou máis grande que o mar, de feito eso lle dixo o avó do meu amigo a un bilbaíno que lle foi ensinar o mar: “…case tan grande coma a lagoa de antela..” (gustaríame ver a cara do vasco en cuestió, je, je).
    Ó mellor dentro duns anos volvemos ver a lagoa repleta e a volta dos paxaros a beber e descansar… ó mellor.
    De todos xeitos, as patacas da limia están ben boas….
    Bicos

  2. Anonymous says:

    Que historia máis guay. E qué tontos somos deixándonos destroza-lo mundo… en fin.
    Bicos.
    Masé

  3. Xabres da Teixeira says:

    Querida afillada, benvida por estes lares, tes que le decir a o pai do teu amigo que se quere dimensionar ben unha cousa debe-le decir a un de Bilbo, que e caseque tan grande coma Bilbao. Xa se dice que Xesús era tan humilde, que, podendo nacer en Bilbo, foi nacer a Belen.
    Mesé,xa ves como é a humanidade, vos os novos tendes a oportunidade de cambiar a tendencia. ¿Non sí?.
    Bicos para as dúas.

  4. Heitor says:

    Mola a lenda, pero quedou un pouco deslabazada, ¿non si? Creo que querer meter demasiadas cousas en pouco tempo fixo que se perda un pouco o hilo. Imos ter que darlle un repasiño para deixala niquelada.
    De todas formas, eso, que sigue sendo unha lenda desas que deixan bo sabor de boca.

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