11/07/2007

EL PADRE, EL HIJO Y EL BURRO

 

Esta historia, merecía ser del Val dos Marcos, pero no, a mí quien me la contó, me refirió, que era en el ayuntamiento de la Mezquita, concretamente en el pueblo de A Esculqueira.

En la Mezquita todos los días cinco y diecinueve de cada mes había, y hay, una feria, que en su momento fue una de las más importantes de la zona Dos Tres Reinos. Allí se juntaba ganado de la provincia de Zamora, de la de Ourense y de la zona portuguesa de A Moimenta y Montouto.

Lo acaecido en la ocasión que nos ocupa, fue en la época en que a las ferias se iba con los vehículos, que ahora ya están en vías de extinción, y que me perdonen los Burros por llamarles vehículos.

Del Pueblo de A Esculqueira salieron un día cinco de un mes cualquiera, un padre, un hijo y el pollino que los ayudaba en el transporte. El padre le dijo al hijo: móntate en el burro que yo voy andando. Al entrar en La Mezquita, había unas cuantas personas desocupadas tomando el sol y los caminantes oyeron el siguiente comentario: "¡cómo es la juventud! El hijo a caballo y el pobre padre caminando. Al regreso lo hicieron al revés: El padre a caballo y el hijo andando. Pasan por el mismo punto y escuchan el siguiente comentario: ¡Vaya con el viejo, él a caballo y el pobre chaval andando, ya no se apiadan ni de los críos!.

El día diecinueve siguiente, otra vez feria, otra vez van a la misma, padre e hijo, y entonces a la entrada del pueblo deciden montarse los dos en el burro, pasan delante de los desocupados, entonces oyen el siguiente comentario: ¡Que desalmados, no tienen compasión de una pobre bestia, mira que ir los dos montados en el burro! ¡No hay derecho!. Al regreso cuando van a pasar por el mismo punto deciden ir los dos caminando, llevando al burro del ramal. Comentario: ¡Hay que joderse! Mira que son animales,

¡ llevan un burro y ellos van caminado ¡

Pregunta: ¿Qienes eran más BURROS?.

Posted by Xabrés da Teixeira at 22:42:14 | Permanent Link | Comments (3) |

05/07/2007

LUZ ELECTRICA EN VAL DOS MARCOS (Novedad grande)

(y algunas consecuencias)

A finales de la década de los sesenta, del siglo pasado, justo cuando en este país comenzaban a sonar los Beatles (no sé si se escribe así), en la archifamosa tierra de Val do Marcos, todavía no habían llevado los famosos electrones a través de un cable, para que los aldeanos pudiésemos cambiar las Galenas, por los aparatos de radio convencionales.

¡Cuantas noches de Radio Andorra, escuchando media hora dedicatorias, para justo cuando empezaba a cantar Antonio Molina, las ondas hercianas, se largaran para otro lugar! Y ¡ Cuantas noches también intentando escuchar Radio Pirenaica, donde también, cuando iban a meterse con los del Movimiento Nacional y su democracia orgánica, sucedía lo mismo!.

Por fin un día, después de "poner el tendido eléctrico", un buen día llegó la tan esperada "luz eléctrica",

No sin antes pagarle a la compañía u operarios de la misma, encargados de tal cosa, lo que ellos llamaban el "enganche".

El servicio que te ponían, solo llegaba hasta el transformador, desde allí a cada casa había que pagarlo. Cosa que la gente hizo sin rechistar, pues sino, no había luz.

Cuando llegó la electricidad trajo a la aldea muchas más cosas, totalmente desconocidas h,asta entonces por los moradores de la misma y una que era condición, sine quanon, era la de pagar el recibo correspondiente a través de una entidad bancaria.

Los propios instaladores de la luz te recomendaban un banco, y por pura casualidad en aquel momento había venido con ellos el director de uno, que estaba en Puebla de Sanabria. Así ya podían abrir una cuenta, rellenar los papeles y el banco ya se encargaba de pagarle a la Cia. Eléctrica.

Todo eran facilidades la gente no tenia nada de que preocuparse, según el bancario.

Bien, el padre de un servidor de ustedes, hizo lo que le dijeron entrego el dinero que le pidieron, y como le habían dicho que no tenia nada de que preocuparse, efectivamente así lo hizo. Se despreocupó totalmente del tema.

Pasado unos cuantos meses, un día apareció por el lugar un funcionario de la CIA. Eléctrica, con la idea de cortarle la luz a algunos vecinos, entre ellos Pepe, mi padre.

Entonces preguntó el porqué y el hombre le dijo que debían un recibo que el banco había devuelto.

¿Por qué ha devuelto el recibo el banco? Pues por que no tiene dinero en la cuenta. Pero C.. arajo, si el del banco dijo que no nos preocupáramos, que él se encargaba de todo.

¡A, yo no sé nada! Solo sé que tengo que cortarles la luz.

¡Hombre, yo le pago ahora mismo lo que se le deba, y ya está!

Yo no puedo cobrar, para eso tiene que ir a la oficinas de la compañía y pagarlo allí.

¿Las oficinas donde están?

En León. Y yo no puedo perder más tiempo. Ahora mismo le corto la luz.

Y ¿dónde la vas a cortar?

Pues en el contador.

No creo que lo puedas hacer.

¿Por qué?

Porque el contador está dentro de mi casa, y para entrar en ella, tienes que saludar a éste garrote que ahora mismo tengo en la mano.

Al día siguiente se arregló todo con la llegada del Jefe de los electricistas, el sargento de la Guardia Civil, y el director de la oficina del banco, que por cierto apunto estuvo de probar, las bondades de un incipiente roble cortado para un mango de azadón.

Cosas pasadas, que ahora son anécdota, pero que en aquel tiempo, eran así.

Item mas: en aquel tiempo en la comarca, había por lo menos tres presas produciendo electricidad, desde unos quince años antes pero la electricidad se iba para otros lares. Había quien decía que para Francia. Seguro que eran unos rojillos.

Posted by Xabrés da Teixeira at 14:08:53 | Permanent Link | Comments (3) |