11/05/2008

REBOLO RESTRE

PASEANDO POR…

 A veces, uno tiene “morriña”, y hoy es un dia como otro cualquiera para sufrirla.

 Siempre que me sucede, me calzo las botas, cojo el zurrón con una “codia” de pan de centeno, que es mejor para estos casos, una bota de vino, previo paso por la bodega, cuchillo de monte y un buen garrote de roble “restre”, para apoyarme en él, y que me sirva al mismo tiempo de “tirateimas”. Como los llevo en la imaginación me pesan muy poco.

 Hoy, después de pensarlo un poco, decidí dirigirme hacia a Burgoza, que está entre Belois y Aillande, un soberbio paraje, casi enterrado en el regato que vierte aguas de Valdecabritos al rio Tuela.

 Es una zona que me gusta mucho, pués hay una excelnte “carballeira”, tanto en la Burgoza como en el Navallo, en lo que antaño fueran prados de pasto y hierba.

 Si uno va en verano, a la orilla del regato disfruta de un agradable frescor mezclado con olor a hierba, rio y monte.

 Con un poco de suerte se llega a avistar algún corzo despistado, o algún “Porco montés”. La última vez que he estado allí, tuve, muy cerca de mi, a tres rayones, que no rebasarián mucho el mes de vida. Justo hasta que su madre se dio cuenta de mi presencia momento que aprovechó para darles un gruñido y desaparecer.

 Una de las cosas que me ha llamado la atención, en las pasadas visitas, ha sido la cantidad de ardillas que pululan por los robles. Creo que pueden llegar desde el regato sin bajar al suelo, casi hasta Rebordelo dada la cantidad de “quercus,quercus.

Son unos roedores muy curiosos, estos “esquios” una vez que pierden el miedo a las visitas. Cuando ven que no te interesas demasiado por ellos, se portan de forma bastante amigable, digamos que se dejan observar bien.

 Hay una gama bastante variada de aves, desde perdices, pasando por palomas torcaces, mirlos, “pigarros”, y los más pequeños hasta el “carrixo”, pájaro por el que tengo una especial predilección. Tal vez es por la forma que tiene de construir su nido, al igual que el de las golondrinas y lo “aviones”, son una verdadera obra de arquitectura.

 Por cierto, en el regato, conseguí coger una trucha, justo debajo de la presa de los de Acancela, de unos treita y tantos centimetros, que previamente limpia de tripas y relleno en su lugar de un torzo de jamón (siempre con un poco de tocino), y asada encima de “unha louxa de pita”, consiguió hacerme pensar en, que, seguramente habría muy poca gente en el mundo, que se pudiera permitir el lujo del que yo disfrutaba en aquel momento.

 “Xa foi a morriña pro carallo, ahora teño fame”

   Abrazos, desocupados lectores.

 

Posted by Xabrés da Teixeira at 23:23:28 | Permanent Link | Comments (9) |