28/05/2008

COSAS MIAS

 

COMERCIO TOELOGICO

 

 Hoy me ha dado por pensar sobre las relaciones humanas con Dios, sobre todo las de los adeptos a la iglesia católica, apostólica y romana.

 Cuando menos, me ha dado trabajo al caletre durante unas cuantas horas. Mas si cabe al  ver como los dirigentes eclesiásticos españoles están en una nueva cruzada contra los impíos, que no les hacen caso, pero apoquinan dineros vía estatal.

 Parece que la iglesia, en lugar de enseñar o predicar, sobre UN SER SUPERIOR no humano y fuera del alcance total del intelecto de los pobres mortales, se ha inventado la forma de hacer negocios con EL, inventó una moneda y se ha nombrado a si misma intermediaria exclusiva.

 Ha transmitido la idea de que para obtener favores divinos, hay que rezar o bien comprar los servicios de sus trabajadores, para que lo hagan por nosotros. A cambio conseguiremos, si somos merecedores de ello, los favores que pidamos, y una reserva en el Cielo

 He ahí la moneda.

 Con EL, todo hay que hacerlo según los cánones eclesiásticos, y obligatoriamente siempre con la iglesia como intermediaria, sin tal requisito  no hay redención posible. Esta es la forma de mercantilización con EL, con la consabida cláusula de no retorno y reclamación, si después de pagar, no llegas al Cielo, es por culpa tuya, y por lo tanto no tienes derecho a lo pagado o donado.

 (Las fincas que la iglesia posee en la mayoría de los pueblos, son fruto de donaciones, con la condición de que se digan cada X tiempo una misa, un rosario o cualquier otra formula. Normalmente si una de las partes no cumple lo pactado se rompe el contrato y el que cobra debe devolver lo cobrado, ¿Se hace?).

 La cosa  es que cuando sucede algo no deseado, y por el que el fiel creyente, ha pagado, o hecho lo que la iglesia prescribe, a esta nadie le echa la culpa, ni a sus ministros, pués normalmente se le echa directamente a DIOS.Con lo que los señores clérigos se lavan las manos, aunque ellos digan que eso es cosa de Pilatos.

 Yo puedo ilustrar este razonamiento, con una tragedia ocurrida en mi familia hace más de dos décadas.

 En un desgraciado accidente, murió un hermano mío.

 Después del mal trago de la despedida de un ser querido, queda todo el mundo lleno de pavor, durante unos días.

 En una reunión familiar, en la que todos estábamos todavía, un poco “zumbados”, la madre de mi hermano Xeria, nos espetó:

 ¡Yo no quiero volver a saber nada de DIOS.Después de rezarle todos los días para que no os pase nada, va y me hace esto!!.

 Nadie se atrevió a rebatir el comentario.

Posted by Xabrés da Teixeira at 17:36:51 | Permanent Link | Comments (4) |