MIS AMIGOS LOS PERROS
CANES INTELIGENTES ;YA QUISIERAN ALGUNOS MANDAMASES!
Al hilo de un relato corto, para niños, que he leído hace poco, quiero relatar algunas historias de estos queridos compañeros, que a veces no son tratados debidamente. Creo que hay que tratarlos como lo que son, no confundirlos con personas, y tampoco usarlos y deshacerse de ellos cuando ya no nos interesan.
Las historias, verídicas, que voy a relatar, nos ilustraran de lo que hacen por nosotros, y que, al revés, jamás se darían.
EL SOL ACIENDO DE CABALGADURA.-En una ocasión hace unos veintiséis o veintisiete años, yo tenia un perrazo, de la raza Perdiguero de Burgos, perro inteligente donde los hubiere, fiel y conocedor de toda la familia. Aunque el perro estaba siempre en el Pueblo, con mis padres, pués nunca debería estar un perro, si no es suelto y en campo libre, sobre todo por su bien. Tengo que decir que el Sol me lo entregaron con un par de meses, por lo que se crió practicamente con nosotros. En una ocasión, estando en el pueblo toda la familia, y en una mañana soleada, estabamos mi hermano José María y yo sentados en la escalinata de entrada al Atrio de la iglesia, cuando mi hermano me llamó la atención sobre lo que estaba haciendo mi hijo y el perro. El primero lo llamaba-Sol ven- y el perro iba hasta él como un corderillo – quieto- le decía y el perro obedecía. Entonces el niño se subía a horcajadas sobre el lomo del perro y lo mandaba caminar, cosa que el perro hacia. Así durante varias veces, hasta que el Sol se cansaba, entonces simplemente tiraba con el chaval, y se largaba unos cuantos metros, y si estaba muy cansado ya no se dejaba coger. Jamás intentó nada que no fuera largarse.
EL SOL LLEVANDO LA CONTRARIA AL CAZADOR.-En otra ocasión, estando yo de caza, en un monte casi desconocido para mi, resulta que en un breñal de mil pares de narices con barranco grande al fondo, se me arrancaron unas perdices, justo hacia el barranco. Dudé en tirarle o no, pués cabria la posibilidad de derribar a la perdiz y luego no cóbrala. El caso es que a la última que salió le tiré y la abatí. Tal como me temía fue a caer al barranco a unos tres o cuatrocientos metros lejos de mi.
Para ir al barranco tenia que dar un rodeo de mas de un kilómetro, y aunque vi caer la perdiz sobre un roble, cuando llegue al mismo, el perro se iba al otro lado del barranco. Entonces yo le llamaba al lado del roble para que buscara la perdiz muerta, pero el perro llagaba allí y sin prestarme atención volvía a marcharse al otro lado, donde yo no le dejaba ir, pues le seguía llamando para que viniese a buscar debajo del roble. Hay que decir que había bastante monte y hierba alta.Después de varios intentos por parte del perro de largarse y míos de hacerlo volver, yo di por perdida la perdiz y comencé a salir de la zona.
El perro, ¿como no?, volvió a cruzar el barranco y como no le llamé, llegó a un punto y se quedó de muestra.Entonces, yo algo mosqueado, le dije- tráela – y el perro metiéndose en un buen hoyo, salió con la perdiz en la boca. Cuando me la trajo le di un beso en los morros..
EL SOL COMO PROVEEDOR DE ALIMENTOS.-De vez en cuando el Sol hacia de abastecedor de comida para la casa. Cogía gallinas y las transportaba para casa, después había que buscar el dueño, llevarle la gallina e intentar pagársela. En una ocasión le cogió a Teófilo y Elena un Jamón de la bodega. No me lo quisieron cobrar, pero lo mas chungo fue que otra vez apareció en casa con la cabeza de un cerdo, cabeza que pesaría tranquilamente entre diez y quince kilos. Como en el pueblo no había habido matanzas, se llegó a la conclusión que la trajo del pueblo de al lado, donde a veces tenia alguna novia, pero el caso es que nunca se supo de donde procedía la cabeza.
EL SOL EN PLAN FIERA TOTAL.-Otra vez , estando yo de pesca en el río, pues siempre me acompañaba, pasábamos por “unha corredoira” y allí nos encontramos de frente con O ZE da Moimenta, nada más verlo el perro se transformó en una autentica fiera. Tuve problemas para sujetarlo por la correa que llevaba al pescuezo, los pelos del lomo se le pusieron como escarpias, y lo belfos que tenia dejaron al descubierto los soberano colmillos que tenia. El Ze, se asustó mucho, casi se cae al río, y al cruzar solo dijo “Ora eu non le batí”. En aquel momento estuve tentado de soltar al perro pués hay un dicho romano que dice “excusatio non petita, acusatio manifesta”, creo que se escribe así, de todas formas si no es así que me corrija Magú.
Mas tarde me enteré que el susodicho Ze, le había pegado con una azada delante de su casa y el perro estuvo quince días casi arrastrándose.
Que pena de no haberlo soltado!
EL SOL AYUDANDO A UN CACHORRO.-Otra vez, habíamos ido a segar un prado a “Carruceiro”, Jose´Maria y yo. Xeria, tenia un cachorro de tres o cuatro meses. Fueron los dos con nosotros, y mientras tirábamos de guadaña, el Sol estaba acostado por el prado pero el Cachorro, trasteaba todo el terreno que había alrededor, hasta que de tanto ir y venir se metió en una zona donde habían cortado monte y no podía pasar. Se había metido en medio y el pobre animal era incapaz de salir de alli.Entonces se puso a llorar, cada vez mas nervioso, cuando ya íbamos a sacarlo de allí, se adelantó el sol y nosotros nos quedamos mirando, para ver que iba a hacer. Llegó al lado del cachorrillo y creíamos que lo cogería con los dientes para sacarlo, pero se ve, que como era macho, no tenia el instinto de las hembra para transportarlo. El perro grande iniciaba la salida, pero el pequeño no podía y cada vez chillaba más. Al final el Sol tomó la determinación de ir retirando algunas ramas y machacando otras, es decir le hizo un verdadero camino por donde el cachorro salió. Entonces el perro se acercó a mi hermano, en plan “Ya lo agradecerás, ¿no?
LA PERLA Y LOS PARAGUAS. Otra perra de la misma raza, tenia por costumbre acompañar a mi madre Dolores y a Laura, en sus paseos hasta a Portela de Os Millais, donde ante había una caseta de la Guardia Civil, don controlaban la frontera con Portugal.
Una tarde que habían llegado hasta la “caseta”, des pués de descansar, decidieron volver para casa., y en ese momento creyeron que la perra se había vuelto loca. Se les atravesaba delante y no las dejaba caminar, como ellas insistían en seguir caminando, la perra les ladraba, y como esto no daba resultado, tomó la determinación de agarrar con la boca, la falda y las piernas de mi madre, con el consabido enfado de la misma.
De pronto, se dieron cuenta de que, en el lugar donde habían estado descansando, se dejaban los paraguas que habían llevado. Al dar la vuelta para recogerlos, la Perla, casi se vuelve loca de alegría, y ellas se dieron cuenta del por qué de su comportamiento.
Si tenéis perros cuidarlos como a tales.
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Al hilo de un relato corto, para niños, que he leído hace poco, quiero relatar algunas historias de estos queridos compañeros, que a veces no son tratados debidamente. Creo que hay que tratarlos como lo que son, no confundirlos con personas, y tampoco usarlos y deshacerse de ellos cuando ya no nos interesan.
Las historias, verídicas, que voy a relatar, nos ilustraran de lo que hacen por nosotros, y que, al revés, jamás se darían.
EL SOL ACIENDO DE CABALGADURA.-En una ocasión hace unos veintiséis o veintisiete años, yo tenia un perrazo, de la raza Perdiguero de Burgos, perro inteligente donde los hubiere, fiel y conocedor de toda la familia. Aunque el perro estaba siempre en el Pueblo, con mis padres, pués nunca debería estar un perro, si no es suelto y en campo libre, sobre todo por su bien. Tengo que decir que el Sol me lo entregaron con un par de meses, por lo que se crió practicamente con nosotros. En una ocasión, estando en el pueblo toda la familia, y en una mañana soleada, estabamos mi hermano José María y yo sentados en la escalinata de entrada al Atrio de la iglesia, cuando mi hermano me llamó la atención sobre lo que estaba haciendo mi hijo y el perro. El primero lo llamaba-Sol ven- y el perro iba hasta él como un corderillo – quieto- le decía y el perro obedecía. Entonces el niño se subía a horcajadas sobre el lomo del perro y lo mandaba caminar, cosa que el perro hacia. Así durante varias veces, hasta que el Sol se cansaba, entonces simplemente tiraba con el chaval, y se largaba unos cuantos metros, y si estaba muy cansado ya no se dejaba coger. Jamás intentó nada que no fuera largarse.
EL SOL LLEVANDO LA CONTRARIA AL CAZADOR.-En otra ocasión, estando yo de caza, en un monte casi desconocido para mi, resulta que en un breñal de mil pares de narices con barranco grande al fondo, se me arrancaron unas perdices, justo hacia el barranco. Dudé en tirarle o no, pués cabria la posibilidad de derribar a la perdiz y luego no cóbrala. El caso es que a la última que salió le tiré y la abatí. Tal como me temía fue a caer al barranco a unos tres o cuatrocientos metros lejos de mi.
Para ir al barranco tenia que dar un rodeo de mas de un kilómetro, y aunque vi caer la perdiz sobre un roble, cuando llegue al mismo, el perro se iba al otro lado del barranco. Entonces yo le llamaba al lado del roble para que buscara la perdiz muerta, pero el perro llagaba allí y sin prestarme atención volvía a marcharse al otro lado, donde yo no le dejaba ir, pues le seguía llamando para que viniese a buscar debajo del roble. Hay que decir que había bastante monte y hierba alta.Después de varios intentos por parte del perro de largarse y míos de hacerlo volver, yo di por perdida la perdiz y comencé a salir de la zona.
El perro, ¿como no?, volvió a cruzar el barranco y como no le llamé, llegó a un punto y se quedó de muestra.Entonces, yo algo mosqueado, le dije- tráela – y el perro metiéndose en un buen hoyo, salió con la perdiz en la boca. Cuando me la trajo le di un beso en los morros..
EL SOL COMO PROVEEDOR DE ALIMENTOS.-De vez en cuando el Sol hacia de abastecedor de comida para la casa. Cogía gallinas y las transportaba para casa, después había que buscar el dueño, llevarle la gallina e intentar pagársela. En una ocasión le cogió a Teófilo y Elena un Jamón de la bodega. No me lo quisieron cobrar, pero lo mas chungo fue que otra vez apareció en casa con la cabeza de un cerdo, cabeza que pesaría tranquilamente entre diez y quince kilos. Como en el pueblo no había habido matanzas, se llegó a la conclusión que la trajo del pueblo de al lado, donde a veces tenia alguna novia, pero el caso es que nunca se supo de donde procedía la cabeza.
EL SOL EN PLAN FIERA TOTAL.-Otra vez , estando yo de pesca en el río, pues siempre me acompañaba, pasábamos por “unha corredoira” y allí nos encontramos de frente con O ZE da Moimenta, nada más verlo el perro se transformó en una autentica fiera. Tuve problemas para sujetarlo por la correa que llevaba al pescuezo, los pelos del lomo se le pusieron como escarpias, y lo belfos que tenia dejaron al descubierto los soberano colmillos que tenia. El Ze, se asustó mucho, casi se cae al río, y al cruzar solo dijo “Ora eu non le batí”. En aquel momento estuve tentado de soltar al perro pués hay un dicho romano que dice “excusatio non petita, acusatio manifesta”, creo que se escribe así, de todas formas si no es así que me corrija Magú.
Mas tarde me enteré que el susodicho Ze, le había pegado con una azada delante de su casa y el perro estuvo quince días casi arrastrándose.
Que pena de no haberlo soltado!
EL SOL AYUDANDO A UN CACHORRO.-Otra vez, habíamos ido a segar un prado a “Carruceiro”, Jose´Maria y yo. Xeria, tenia un cachorro de tres o cuatro meses. Fueron los dos con nosotros, y mientras tirábamos de guadaña, el Sol estaba acostado por el prado pero el Cachorro, trasteaba todo el terreno que había alrededor, hasta que de tanto ir y venir se metió en una zona donde habían cortado monte y no podía pasar. Se había metido en medio y el pobre animal era incapaz de salir de alli.Entonces se puso a llorar, cada vez mas nervioso, cuando ya íbamos a sacarlo de allí, se adelantó el sol y nosotros nos quedamos mirando, para ver que iba a hacer. Llegó al lado del cachorrillo y creíamos que lo cogería con los dientes para sacarlo, pero se ve, que como era macho, no tenia el instinto de las hembra para transportarlo. El perro grande iniciaba la salida, pero el pequeño no podía y cada vez chillaba más. Al final el Sol tomó la determinación de ir retirando algunas ramas y machacando otras, es decir le hizo un verdadero camino por donde el cachorro salió. Entonces el perro se acercó a mi hermano, en plan “Ya lo agradecerás, ¿no?
LA PERLA Y LOS PARAGUAS. Otra perra de la misma raza, tenia por costumbre acompañar a mi madre Dolores y a Laura, en sus paseos hasta a Portela de Os Millais, donde ante había una caseta de la Guardia Civil, don controlaban la frontera con Portugal.
Una tarde que habían llegado hasta la “caseta”, des pués de descansar, decidieron volver para casa., y en ese momento creyeron que la perra se había vuelto loca. Se les atravesaba delante y no las dejaba caminar, como ellas insistían en seguir caminando, la perra les ladraba, y como esto no daba resultado, tomó la determinación de agarrar con la boca, la falda y las piernas de mi madre, con el consabido enfado de la misma.
De pronto, se dieron cuenta de que, en el lugar donde habían estado descansando, se dejaban los paraguas que habían llevado. Al dar la vuelta para recogerlos, la Perla, casi se vuelve loca de alegría, y ellas se dieron cuenta del por qué de su comportamiento.
Si tenéis perros cuidarlos como a tales.
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Lo único malo de los perros, desde luego, es que viven menos que nosotros. (Comment this)
Un abrazo. (Comment this)
Me ha encantado las anécdotas de tus perros y espero poder contarte alguna de mi perrito (que te presento a través de mi blog).
Un besazo enorme y Feliz Año!! (Comment this)
Un saludo (Comment this)
Podo decirte que teño unha historia, na que o principal "prota" eres ti. Xa falaremos.
Un abrazo. (Comment this)