MATANDO EL TIEMPO
ANDA O DEMO NA CASIÑA
Sitúenseme los ilustrísimos lectores, en la última década, del final de la mitad del Siglo pasado.
Todavía Caxera no había regresado de su aventura Bonaerense.
Lo sé porque el afamado “café do Caxera” todavía no existía.
No había por lo tanto lugar de reunión “da tropa nova” salvo los “teares”, y huecos debajo de los balcones y escaleras, tales como “a porta da Inginia”, “o esterqueiro”y los mas que socorridos “fornos” y los accesos a las fuentes, lugares apropiados para aquellos aspirantes a hombres, que empezaban a fijarse en las aspirantes a mujeres, sobre todo de aquellas en que algunas partes de sus cuerpos comenzaban a diferenciarse con rotundidad manifiesta.
Las diversiones, eran estacionales. Pués cada estación del año tenia sus formas de esparcimiento.
Había juegos como “a billarda” “o irá” que eran muy parecidos. “O parado yo collido”y “as iscaras”. Epocas de “esparrelas” “hichós” y otras trampas para coger pájaros, conejos, garduñas, comadrejas, gatos monteses, “teixugos” raposas etc..
Como decía al principio todo dependía de la estación del año en la que se estuviera, Salvo en invierno, que debido al frío, las nevadas y heladas, lo mas recomendable era estar en sitios resguardados de la intemperie, tales como “o forno” lugar donde al estar encendido para elaborar el pan había calor gratis para todos, y se podían oír la historias de los “viejos”.
Los “fiadeiros”, donde las mujeres hilaban la lana y el lino y las y los mas viejos soltaban sus consejas y aventuras.
Una buena reunión, no lo era, si no había historias truculentas. De brujas, ánimas en pena y muertos salidos de sus tumbas.
Estos últimos solían aparecerse, unas veces solo con el esqueleto, otras como seres ingrávidos y volátiles, o la mayor parte de las veces como híbridos de todas esas cosas.
Eso sí siempre la cabeza, era una calavera con cara de risa, pués enseñaba los dientes.
Una de aquellas noches, a una hora ya bastante tardía de la misma, aporrearon la puerta de “Ti Fidel”, que estaba a punto de irse a la cama.
Cuando salió a ver quien llamaba, se encontró con nuestro amigo Silverio, totalmente desencajado, con el color de la cara igual que si estuviese muerto, temblando, sudando y sin poder articular una sola sílaba.
Estaba a punto de caer al suelo desmayado, cuando “o ti Fidel” prácticamente lo cogió en brazos y lo ayudó a entrar en la “lareira”, donde ayudado por su mujer, consiguieron que se repusiera, y que entre sollozos dijera:
- ¡Anda o demo na casiña, Anda o demo na casiña!
- A ver hombre explícate, ¿qué te pasa?- le dijo ti Fidel.
- ¡Anda o demo na casiña, está o demo na miña casiña!- sollozó Silverio
- Venga hombre tómate un grolo de aguardente, y tranquilízate.
- “Non, non, é certo, o demo está na miña casa. Vi-o ahora cando iba a cama.”
El ti Fidel miró para su mujer, con cara de preocupación, y dijo.
- Venga, voy a encender el farol y te acompaño.
- “Eu non vou, o demo veu por min” –contestó Silverio.
- Venga hombre, un mozo como tú no puede tener miedo. Voy contigo y ya verás como no es nada
Encendió con una cerilla el farol de hojalata y cristal, y salieron hacia la casa de nuestro amigo.
Una vez que llegaron a la puerta, descorrieron “a raposeira”para poder entrar, cuando un golpe de viento apagó el farol.
Mientras ti Fidel buscaba las cerillas para reencender el farol, dentro de la casa se sintieron unos fuertes golpes en las tablas del piso. Silverio salió corriendo y diciendo “inda esta” “Inda está” y el ti Fidel comenzó a titubear, pués lo que había vislumbrado le estaba poniendo los pelos de punta..
Al contraluz de la pequeña ventana que había en la otra pared, había visto una silueta muy grande como de hombre montado en lo que parecia un caballo.
Intentó entrar de nuevo y al querer traspasar el dintel de la puerta, el estruendo, sobre el piso volvió a sobresaltarlo, y de un “brinco” salió de nuevo a la calle.
Al final consiguió encontrar las cerillas, y cuando iba a encender una, detrás de él sintió otro ruido que casi le paraliza, cuando descubrió que era su hijo Horacio, que avisado por su madre venia a ver que pasaba.
A Horacio ya le había puesto en antecedentes su madre, y con su profunda voz, le dijo a su padre.
- ¡Coño, papá ¡ “O demo non anda solto por ahí.- Pero al ver la cara de su padre a la luz del farol, y ver su forma de temblar, comenzó a sentir que su cuerpo se arrugaba, ante lo que pasaba.
A todo esto, la puerta había quedado abierta.
Entonces, salió el mismísimo diablo de la casa, montado en un pollino.
Al traspasar el dintel de la puerta, el diablo se partió por la mitad, el burro se asustó y marchó corriendo pueblo arriba.
Al poco rato bajaron los mozos todos “muertos” de risa, con el burro cogido del ronzal, llevaban debajo de un brazo al diablo.
Ellos sabían muy bien como tratar al diablo, pués ellos habían sido sus creadores.
Sitúenseme los ilustrísimos lectores, en la última década, del final de la mitad del Siglo pasado.
Todavía Caxera no había regresado de su aventura Bonaerense.
Lo sé porque el afamado “café do Caxera” todavía no existía.
No había por lo tanto lugar de reunión “da tropa nova” salvo los “teares”, y huecos debajo de los balcones y escaleras, tales como “a porta da Inginia”, “o esterqueiro”y los mas que socorridos “fornos” y los accesos a las fuentes, lugares apropiados para aquellos aspirantes a hombres, que empezaban a fijarse en las aspirantes a mujeres, sobre todo de aquellas en que algunas partes de sus cuerpos comenzaban a diferenciarse con rotundidad manifiesta.
Las diversiones, eran estacionales. Pués cada estación del año tenia sus formas de esparcimiento.
Había juegos como “a billarda” “o irá” que eran muy parecidos. “O parado yo collido”y “as iscaras”. Epocas de “esparrelas” “hichós” y otras trampas para coger pájaros, conejos, garduñas, comadrejas, gatos monteses, “teixugos” raposas etc..
Como decía al principio todo dependía de la estación del año en la que se estuviera, Salvo en invierno, que debido al frío, las nevadas y heladas, lo mas recomendable era estar en sitios resguardados de la intemperie, tales como “o forno” lugar donde al estar encendido para elaborar el pan había calor gratis para todos, y se podían oír la historias de los “viejos”.
Los “fiadeiros”, donde las mujeres hilaban la lana y el lino y las y los mas viejos soltaban sus consejas y aventuras.
Una buena reunión, no lo era, si no había historias truculentas. De brujas, ánimas en pena y muertos salidos de sus tumbas.
Estos últimos solían aparecerse, unas veces solo con el esqueleto, otras como seres ingrávidos y volátiles, o la mayor parte de las veces como híbridos de todas esas cosas.
Eso sí siempre la cabeza, era una calavera con cara de risa, pués enseñaba los dientes.
Una de aquellas noches, a una hora ya bastante tardía de la misma, aporrearon la puerta de “Ti Fidel”, que estaba a punto de irse a la cama.
Cuando salió a ver quien llamaba, se encontró con nuestro amigo Silverio, totalmente desencajado, con el color de la cara igual que si estuviese muerto, temblando, sudando y sin poder articular una sola sílaba.
Estaba a punto de caer al suelo desmayado, cuando “o ti Fidel” prácticamente lo cogió en brazos y lo ayudó a entrar en la “lareira”, donde ayudado por su mujer, consiguieron que se repusiera, y que entre sollozos dijera:
- ¡Anda o demo na casiña, Anda o demo na casiña!
- A ver hombre explícate, ¿qué te pasa?- le dijo ti Fidel.
- ¡Anda o demo na casiña, está o demo na miña casiña!- sollozó Silverio
- Venga hombre tómate un grolo de aguardente, y tranquilízate.
- “Non, non, é certo, o demo está na miña casa. Vi-o ahora cando iba a cama.”
El ti Fidel miró para su mujer, con cara de preocupación, y dijo.
- Venga, voy a encender el farol y te acompaño.
- “Eu non vou, o demo veu por min” –contestó Silverio.
- Venga hombre, un mozo como tú no puede tener miedo. Voy contigo y ya verás como no es nada
Encendió con una cerilla el farol de hojalata y cristal, y salieron hacia la casa de nuestro amigo.
Una vez que llegaron a la puerta, descorrieron “a raposeira”para poder entrar, cuando un golpe de viento apagó el farol.
Mientras ti Fidel buscaba las cerillas para reencender el farol, dentro de la casa se sintieron unos fuertes golpes en las tablas del piso. Silverio salió corriendo y diciendo “inda esta” “Inda está” y el ti Fidel comenzó a titubear, pués lo que había vislumbrado le estaba poniendo los pelos de punta..
Al contraluz de la pequeña ventana que había en la otra pared, había visto una silueta muy grande como de hombre montado en lo que parecia un caballo.
Intentó entrar de nuevo y al querer traspasar el dintel de la puerta, el estruendo, sobre el piso volvió a sobresaltarlo, y de un “brinco” salió de nuevo a la calle.
Al final consiguió encontrar las cerillas, y cuando iba a encender una, detrás de él sintió otro ruido que casi le paraliza, cuando descubrió que era su hijo Horacio, que avisado por su madre venia a ver que pasaba.
A Horacio ya le había puesto en antecedentes su madre, y con su profunda voz, le dijo a su padre.
- ¡Coño, papá ¡ “O demo non anda solto por ahí.- Pero al ver la cara de su padre a la luz del farol, y ver su forma de temblar, comenzó a sentir que su cuerpo se arrugaba, ante lo que pasaba.
A todo esto, la puerta había quedado abierta.
Entonces, salió el mismísimo diablo de la casa, montado en un pollino.
Al traspasar el dintel de la puerta, el diablo se partió por la mitad, el burro se asustó y marchó corriendo pueblo arriba.
Al poco rato bajaron los mozos todos “muertos” de risa, con el burro cogido del ronzal, llevaban debajo de un brazo al diablo.
Ellos sabían muy bien como tratar al diablo, pués ellos habían sido sus creadores.


Falando dese libro que vais a escribir con historias de Valdosmarcos;faría un papel protagonista estupendo...e una idea...o do libro douo por feito...Xa teis un filho,planteste mutos arbores...que te queda?Abrazos.Fer (Comment this)
Un abrazo. (Comment this)
A ver se me poño a recopilar as historias de unha vez e vou buscando un modo de unilas... inda que pra eso necesito tempo libre que de momento non teño. (Comment this)
O de facer unha recopilación no estará mal,xa caseque que teño cheo o meu escritorio. Espero que entre os dous non se nos escape nada.
De todolos xeitos, as histórias teñoas no disco duro(Demasiado duro según a información transmitida, o Luxeiro na lua), pero o problema sera que non saliran igual.
Un abrazo. (Comment this)
Agora xa non pasan estas cousas. Facía frío e chovía e non había moitas cousas como hai agora... pero vaia risas que tiñades que pasar os mozos daquela.
Bicos (Comment this)
O demo na barreada dabaixo aparecese bastante. Agora que teu filho xa sabe de onde saiu a frase, cuntale de onde ven a de "ospita pa porta da Anginia".
Vuote facer unhas suxerencias meu tiu, cuntanos historias da Anginia, da Ti má, ou do Araña que creo que era un personaxe bastante singular, coma o Vero, ainda que dos que sain nesta historia xa sabeis que pa min coma o Tati (horacio pa vos) naide. Esta xa ma cuntera él, ya cuando a estaba lendo, era coma se o oubira coa sua voz profunda.Grazas por traer recordos xeniais.
Bicos Meu tiuuuuu!!!!
Nane Nane (Comment this)